Nueva York - Una avalancha de imágenes a pedido, películas, programas o videoclips, que unen
televisión e internet y disponibles con solo un 'clic' en todo tipo de pantallas, desde el 'home
cinema' hasta el teléfono portátil, pronto dejarán en la historia a la vieja y querida televisión
clásica.
Internet y sus innumerables películas o programas para descargar podrán ser vistos, con muy
buena calidad, en una televisión: al menos eso es lo que ya permiten decodificadores como el
Apple TV, lanzado el 21 de marzo por el grupo
Apple, o el decodificador-grabador del grupo TiVo, aliado al sitio
Amazon.com.
La tecnología todavía no es perfecta (una hora para trasladar una película de internet al
TiVo) y otro punto débil es que Amazon y iTunes ofrecen sólo las películas que algunos estudios de
cine aceptaron acordar con ellos.
Además, cada aparato está vinculado a un solo sitio, TiVo con Amazon, y Apple con iTunes. El
interés de estas primeras ofertas sigue siendo así limitado.
Pero la tecnología está allí, pronta para recibir la oferta. Es lo que debería permitir, por
ejemplo,
hacia mediados de 2007, el artefacto
SlingCatcher anunciado por el grupo Sling Media.
Transmitirá a una televisión todo el contenido de video de la red o de una computadora, sin
limitarse a medios asociados, con todos los litigios en materia de derecho de autor que eso permite
anticipar.
La Slingbox del mismo grupo, lanzada en 2005, permite lo inverso, y se conecta a la
televisión para enviar por internet todos los programas a cualquier computadora del mundo. De
manera tal que si uno viaja, la televisión lo sigue a todas partes.
Estos artefactos anticipan un consumo de imágenes revolucionario: catálogos enteros de los
estudios de Hollywood o de programas de televisión disponibles en un televisor o teléfono portátil,
pero también los videos creados por los propios internautas, filmados con cámaras o teléfonos
móviles.
"Es una cruzada entre internet y televisión, inimaginable hace 10 años. Dentro de dos años,
la televisión ya no será más una caja especializada, sino uno de los elementos de una red doméstica
inalámbrica.
Miraré el video de internet en mi televisión y viceversa, y podré grabar películas compradas
en un sitio en internet", explica Tim Hanlon, del gabinete de análisis estratégico Denuo.
Todas las pantallas convivirán. "Algunos dicen que el video en el teléfono móvil no
funcionará. Por supuesto, no remplazara el hecho de ponerse cómodo para mirar una película de dos
horas en una televisión de alta definición. Pero si estoy en un aeropuerto, mi avión está retrasado
y quiero mirar el final de un partido de básquetbol, una pequeña pantalla será exactamente lo que
quiero", subrayó.
Algo que sacudirá el mercado del DVD, cuyas ventas caerán 20% de aquí a 2010, según la
empresa iSuppli. Los telespectadores estadounidenses ya pueden mirar la televisión en forma
diferente: por ejemplo, en su teléfono móvil, gracias a nuevos servicios como VCast, que acaba de
lanzar el operador telefónico estadounidense Verizon, donde es posible cambiar de canal con el
teclado, como un control remoto.
En una televisión clásica o de alta definición, pueden mirar por menos de 4 dólares cientos
de películas recientes, cargadas en pocos segundos, como propone Time Warner Cable. Los
decodificadores-grabadores no solo graban y almacenan decenas de programas sino también,
permanentemente, la cadena que mira el telespectador, lo que permite volver para atrás en un
programa mientras se está mirando, o verlo en diferido.
Los sitios que venden películas y videos en internet se multiplican, desde el distribuidor
Wall-Mart hasta los grandes grupos de televisión o de cine. Incluso las salas de cine, por conexión
internet, planean ofrecer películas a pedido.
Fuente:
AFP
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